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Escrito por: Equipo Todos los Ojos en la Amazonía, basado en la conferencia virtual Defender la Amazonía: por la naturaleza, por las personas

La Amazonía es la selva tropical más grande del mundo, y comprende el tramo de biodiversidad tropical más diverso en la Tierra, con una de cada diez especies conocidas del mundo habitando en ella, incluidas unas 16.000 especies de árboles (Field Museum, 2013); lo que significa la mayor colección de plantas vivas y de especies animales en la tierra.

Mientras la Amazonía es un verdadero tesoro de biodiversidad y un importante almacenamiento de CO2; las amenazas de deforestación, degradación y violaciones de los derechos humanos aumentan anualmente, impulsadas por la tala ilegal, la minería ilegal, la extracción de combustibles fósiles, las represas hidroeléctricas a gran escala, las carreteras, así como las plantaciones de aceite de palma y soja, y la ganadería, fuertemente vinculadas a la dinámica y demandas de los mercados globales y consumo del norte.

En 2019, 135 defensores ambientales y de derechos humanos fueron asesinados en América Latina, la tasa más alta del mundo, y, el 40% de los conflictos ambientales en el mundo afectan a los territorios indígenas. Los pueblos indígenas y las comunidades locales de la Amazonía se encuentran enfrentando estas amenazas, defendiendo sus bosques y sus territorios contra intrusos interesados en sus recursos naturales desde hace siglos.

En el contexto del Día Mundial del Medio Ambiente 2020, el programa Todos los Ojos en la Amazonía (TOA) llevó a cabo la conferencia virtual Defender la Amazonía: por la naturaleza, por las personas, organizada por Hivos en colaboración con la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA), la Articulación de los Pueblos Indígenas de Brasil (APIB), Greenpeace Brasil y Witness. La conferencia tuvo 3 espacios de conversaciones esclarecedoras con líderes indígenas como Gregorio Mirabal (COICA) y Sonia Guajajara (APIB), sobre las luchas, iniciativas y llamados a la acción en relación con los pueblos indígenas en la cuenca del Amazonas y Brasil, respectivamente; además de una discusión profunda junto con Michael McGarrell (COICA-APA), Carolina Zambrano (Hivos) y Oliver Salge (Greenpeace Brasil) sobre los mercados mundiales y las tendencias de consumo.

Impactos de las industrias extractivas en la Amazonía 

La creciente presión a causa de los patrones de consumo global ha llevado a la Amazonía a ser la próxima frontera para los productos básicos, impactando directamente al bioma amazónico, así como a los pueblos locales e indígenas que viven en la región. No es ninguna noticia que la deforestación y la violación de los derechos en Amazonía están vinculadas a la extracción ilegal, los agronegocios, la exploración de petróleo y gas, la minería y los proyectos de infraestructura, incluso el levantamiento de pequeñas plataformas petroleras significa la construcción de caminos en el medio de la Amazonía,  abriendo el bosque para la colonización, la extracción ilegal de madera y la degradación asociada del bosque. 

Además, la maquinaria pesada de empresas mineras destruye la tierra, impidiendo su reforestación y los desechos minerales de la minería legal e ilegal conducen a una alta concentración de metales tóxicos en el agua y en el suelo, afectando la salud de las personas amazónicas y, a veces, incluso de las personas en los biomas circundantes. En conjunto, la falta de vegetación nativa y el agua inadecuada para el consumo también afectan la seguridad alimentaria y la soberanía.

Hace unas décadas, prácticamente no había plantaciones de soja ni ganado en la Amazonía. Hoy en día, la Amazonía brasileña tiene alrededor de 5 millones de hectáreas de plantación de soja, siendo el mayor producto exportado por el país, además de 30 millones de ganaderos. A pesar de algunos esfuerzos para cerrar la custodia de la cadena, las empresas multinacionales de agronegocios que operan en Brasil son responsables de aproximadamente el 50 % de sus proveedores indirectos de carne.

Las personas no entienden la manera en que sus vidas impactan a la naturaleza, y al impactar la naturaleza, cómo sus vidas finalmente impactan el cambio climático. El cambio climático ya está teniendo un impacto directo en las comunidades indígenas. Lo estamos sintiendo en el suelo. Sí, vemos informes de ciencia climática, pero también lo estamos sintiendo directamente. Debido a que estamos allí, somos parte de la naturaleza, coexistimos con la naturaleza y, por eso, sentimos los impactos directos.

Michael Mc Garrell

Esta ha sido la norma por bastante tiempo. Desafortunadamente, ahora frente al COVID-19, la deforestación asociada a actividades ilegales ha aumentado durante el escenario de distanciamiento social, ya que los gobiernos han dirigido su atención a la pandemia, afectando el trabajo de vigilancia ambiental promovido por las agencias estatales. El avance de estas actividades da como resultado más violaciones de los derechos indígenas, además de presentar un riesgo considerable de contagio de COVID-19 para los pueblos indígenas.

Conversación con Gregorio Mirabal, coordinador de la COICA [EN ESPAÑOL]

COVID-19: Otra peligrosa amenaza

La llegada de la pandemia COVID-19 ha profundizado las vulnerabilidades de los pueblos indígenas en el escenario de violación de derechos y degradación ambiental. Para junio de 2020, 6996 indígenas padecen de la enfermedad y más de 629 han muerto en los países de la cuenca del Amazonas, donde viven unos 33 millones de personas indígenas

Las altas tasas de contagio y muerte por COVID-19 representan un riesgo real de genocidio que los gobiernos no están abordando, ya que no están implementando las políticas necesarias para hacer frente a la crisis sanitaria que históricamente enfrentan los pueblos indígenas en la región con respecto a otras enfermedades infecciosas como la malaria, el dengue y el sarampión (para más información al respecto, consulte aquí). Por otro lado, esta emergencia mundial sanitaria, económica y humanitaria también ofrece una oportunidad para repensar los modelos de desarrollo para un período post COVID-19, buscando un modelo económico sostenible y resistente impulsado no solo por la naturaleza sino también por soluciones basadas en derechos.

Acciones tomadas por Pueblos y Movimientos Indígenas en la Amazonía

Como respuesta a la emergencia de salud, los movimientos indígenas de la cuenca amazónica han recomendado el autoaislamiento para la protección de los pueblos indígenas contra COVID-19, con el cierre de las comunidades indígenas a los extranjeros y la implementación de protocolos en idiomas nativos. Sin embargo, estas iniciativas no son suficientes para superar este desafío, ya que la solución requiere de la participación de actores del gobierno, movimientos indígenas, la sociedad civil y el sector privado.

Para proteger sus territorios, los pueblos indígenas combinan el conocimiento ancestral con tecnologías como GPS, teléfonos inteligentes, drones, datos de imágenes satelitales y sensores remotos para el monitoreo, mapeo y gestión de la tierra, y para documentar la deforestación, la degradación ambiental y las violaciones de los derechos humanos. Los datos recopilados por esos medios se aplican como evidencia en litigios estratégicos y en la promoción y campañas para crear conciencia sobre la deforestación, la violencia y las actividades ilegales que tienen lugar dentro de tierras indígenas.

Con respecto al COVID-19, Gregorio Mirabal, Coordinador General de COICA, destacó las acciones de promoción internacional promovidas por la COICA frente a las Naciones Unidas, la Organización Mundial de la Salud y a gobiernos europeos como Alemania, Noruega y Países Bajos, para la prestación de ayuda humanitaria internacional relacionada a la asignación de profesionales y equipos de salud, y materiales de prevención.

En 2019, APIB promovió la campaña internacional "Sangre indígena: ni una gota más", cuando una delegación de líderes indígenas, en su mayoría mujeres, visitó nueve países europeos para exigir acciones de empresas, gobiernos y la Unión Europea. Sonia Guajajara, Coordinadora General de APIB, informó que además de la visibilidad y las declaraciones de compromiso, dicha campaña ha tenido resultados positivos colaterales. Por ejemplo, mencionó que ahora los contactos realizados son partidarios del Movimiento Indígena en Brasil, amplificando sobre cómo está llegando el COVID-19 a los pueblos indígenas y complementando con otras iniciativas de defensa y asistencia lideradas por APIB para apoyar a las comunidades indígenas con respecto a COVID-19. Además, compartió la importancia de involucrar a personas famosas en campañas de sensibilización, para captar la atención sobre lo que está ocurriendo en la Amazonía de personas que normalmente no participarían en esa agenda.

Además de las campañas de recaudación de fondos y la provisión de equipos de atención médica, suministro de alimentos e higiene, APIB ha creado el Comité Nacional para la Vida y Memoria Indígena, que monitorea los casos de contagio y muerte de COVID-19 entre los pueblos indígenas. Tales iniciativas son aún más importantes considerando el desmantelamiento ambiental promovido por la administración de Bolsonaro. En una grabación de vídeo recientemente filtrada de una reunión ministerial, el Ministro de Medio Ambiente de Brasil, Ricardo Salles, sugirió promover una mayor desregulación ambiental mientras la prensa se centraba en hablar sobre COVID-19. Como se mencionó anteriormente, la falta de vigilancia ambiental y la aplicación de la ley dan como resultado una mayor deforestación que, a su vez, conduce a más violaciones de los derechos de los pueblos indígenas.

Tanto Gregorio Mirabal como Sonia Guajajara enfatizaron la importancia de trabajar en estrecha colaboración con organizaciones externas no indígenas y aliados en estrategias de promoción y campaña, por ejemplo, para ampliar las demandas del movimiento indígena, llegando a otras audiencias en todo el mundo.

Conversa con Sonia Guajajara -APIB [EN PORTUGUÉS] 

¿Qué se necesita hacer para detener la violación de derechos y la degradación ambiental en la Amazonía?

Kelly Matheson, Abogada Principal y Gerente de Programas en Witness, facilitó el panel de Mercados Globales, Consecuencias Locales, donde recordó que los bosques son fundamentales no solo para los pueblos indígenas, sino para toda la humanidad. La selva amazónica es uno de los sumideros de carbono más grandes del mundo, y el cambio climático es un problema masivo que enfrentan todos los habitantes de la Tierra, similar al COVID-19 en la perspectiva de ser un problema global. Por lo tanto, Kelly invitó a los panelistas a comentar cómo la comunidad global debe tomar medidas y apoyar soluciones para la deforestación y las violaciones de derechos.

Michael McGarrell, Coordinador de Derechos Humanos en COICA, señala algunas acciones clave para abordar la deforestación y la violación de los derechos en la Amazonía. En primer lugar, es fundamental promover la titulación y demarcación de las tierras indígenas, no sólo como reconocimiento de un derecho establecido sino también teniendo en cuenta que las tierras indígenas presentan tasas de deforestación más bajas que las áreas protegidas.

El derecho indígena al consentimiento libre, previo e informado (CLPI) sobre cualquier tema que afecte su sustento también debe hacerse cumplir. Además, las personas deben reconocer y respetar el conocimiento ancestral indígena, que ha sido el núcleo de la gestión sostenible de las tierras indígenas durante generaciones.

Michael también comentó sobre la necesidad de contar con financiamiento directo para los pueblos indígenas, ya que los recursos de algunos programas de financiamiento no llegan a las personas que viven en territorio. Finalmente, les pidió a los gobiernos que dejen de criminalizar a los líderes indígenas que luchan por la defensa de sus pueblos, tierras y medio ambiente.

Mientras, Carolina Zambrano, directora del programa Todos los Ojos en la Amazonía en Hivos, recordó la necesidad de políticas públicas para abordar la desigualdad de género que también existe en las poblaciones indígenas, ya que las mujeres se ven más afectadas por el cambio climático debido a su relación específica con la naturaleza y también por el papel que juegan en sus familias y comunidades. Además, destacó el importante papel desempeñado por los monitores indígenas que recopilan evidencia sobre actividades ilegales en sus territorios al combinar su conocimiento ancestral con tecnologías de vanguardia.

Por ejemplo, la evidencia recolectada por los monitores indígenas fue esencial para el litigio estratégico promovido por la comunidad indígena Sinangoe, con el apoyo de la Fundación Alianza Ceibo, contra el gobierno ecuatoriano, lo que resultó en el cese de varias concesiones mineras en la Amazonía ecuatoriana. Además, la tecnología de punta ha demostrado su valía en el manejo forestal comunitario, el monitoreo de la deforestación y el mapeo de tierras en coordinación con el Estado, como es el caso de ECA-Amarakaeri en la Amazonía peruana.

Oliver Salge, Líder del programa Todos los Ojos en la Amazonía en Greenpeace, compartió casos prácticos sobre cómo el mercado global impacta directamente a las comunidades locales de la Amazonía, causando  deforestación y violaciones de derechos, significando un alto riesgo de provocar la extinción de pueblos indígenas, como es el caso de la tierra indígena Ituna-Itatá, que vive en el estado brasileño de Pará.

Un sobrevuelo promovido por Greenpeace en septiembre de 2019 identificó cercas, ganado, cabinas, máquinas en Ituna-Itatá, indicadores claros de la producción de carne que tiene lugar en sus tierras. Greenpeace pudo rastrear la producción de carne a algunos granjeros que afirmaban que la tierra era suya, cuando en realidad fueron tomadas ilegalmente de pueblos indígenas. Como ejemplo, uno de los agricultores identificados por Greenpeace actualmente vende su producción de carne a otra granja que proporciona carne a Marfrig y JBS, dos de los mayores productores mundiales que, a su vez, suministran carne al mercado internacional, principalmente a los mercados asiáticos y europeos.

En ese sentido, Oliver llamó a la comunidad internacional a centrarse más en las personas que viven en las regiones tropicales y a reconocer que están luchando por todos nosotros, por lo que es nuestro deber solidarizarnos con ellos.

Panel con COICA-APA, Greenpeace, Hivos y Witness [EN INGLÉS] 

Llamado a la Acción: ¿qué podemos hacer?

  • Amplificar las Voces Indígenas: los pueblos indígenas son los más apropiados para hablar sobre lo que está sucediendo en sus territorios. A través de la tecnología, las personas de cualquier parte del mundo pueden escuchar historias de los pueblos indígenas y entender las realidades de las personas que viven en la Amazonía.
  • Participar en la Política: los votos tienen una gran influencia en la respuesta de los países al cambio climático y pueden ayudar a salvar la selva amazónica. Esto significa no sólo votar por candidatos con una agenda ambiental audaz sino también prestar atención a las políticas exteriores y comerciales de los candidatos.
  • Conectar con la Naturaleza: descansar de la vida en la ciudad y salir al campo para tener más experiencias con la naturaleza. Cuantas más personas se conecten con la naturaleza, más entenderemos lo que hay que hacer para proteger al ambiente y vivir en armonía con la naturaleza.
  • Consumo Consciente: los consumidores deben comenzar a preguntarse cuál es la historia por detrás de los productos que compran y cómo pueden estar relacionados con la deforestación y la violación de los derechos humanos. Por ejemplo, el árbol Ipê, conocido en el mercado internacional como el nogal brasileño, es muy raro y no existe un certificado para garantizar su producción sostenible, por lo que la gente no debería comprarlo. Además, los consumidores que se preocupan por la conservación del bosque, deben repensar su consumo de carne, leche y huevos. 
  • Presión Social: además de hacer compromisos personales, los ciudadanos pueden organizarse y hacer que sus voces sean más fuertes para crear conciencia sobre los desafíos que enfrenta la Amazonía; para exigir el compromiso de empresas y  gobiernos para lograr cambios estructurales.
  • Apoyar a Comunidades Indígenas: A través de iniciativas de apoyo promovidas por movimientos indígenas como el Fondo de emergencia de la Amazonía, una acción regional destinada a apoyar las subvenciones de respuesta rápida para la prevención y atención contra COVID-19; alimentos y suministros médicos; comunicaciones de emergencia y evacuación; protección para los guardianes del bosque; y soberanía alimentaria y resiliencia comunitaria. El Fondo es coordinado por COICA y Rainforest Foundation US, en alianza con varias organizaciones de la sociedad civil, incluidos Hivos y el programa Todos los Ojos en la Amazonía.

Recursos

  • Informe del impacto de COVID-19 en los pueblos indígenas de la región de la Amazonía Panamericana: un informe periódico sobre datos de COVID19 en pueblos indígenas, desarrollado en colaboración entre COICA y la Red Eclesial  de la Amazonía Panamericana  (REPAM).
  • Plataforma de educación virtual de COICA: Una iniciativa lanzada recientemente, su primera edición fue un curso sobre comunicaciones comunitarias “Tambor de la Selva”: dirigida a 100 jóvenes indígenas.
  • Comité Nacional de APIB para la Vida y Memoria Indígena:: monitorea los casos de contagio y muerte de COVID-19 entre las comunidades indígenas brasileñas.
  • Acuerdo de Escazú : El Acuerdo Regional sobre Acceso a la Información, Participación Pública y Justicia en Asuntos Ambientales en América Latina y el Caribe (Acuerdo de Escazú) es el hito legal más importante y reciente para la protección de los defensores en la región. Hasta la fecha, el Acuerdo ha sido ratificado por 9 países, y se requieren 11 ratificaciones para que entre en vigor.

Para obtener más información, comuníquese con: erojas@hivos.org