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Por: Equipo Todos los Ojos en la Amazonía

No se puede hablar de defensa territorial en la Amazonía, sin abordar el ejercicio efectivo de los derechos humanos, como el derecho a la salud de los pueblos y nacionalidades que ahí habitan. 

En el contexto del COVID-19, defender la Amazonía y su cultura viva se vuelve aún más desafiante, ya que el reto que simboliza esta pandemia mundial, es aún mayor en territorios amazónicos, donde además de responder a esta emergencia, los pueblos y comunidades indígenas continúan enfrentándose a amenazas como la tala indiscriminada, la minería ilegal, la extracción petrolera, entre otras, que no sólo ahondan el riesgo de contagio y propagación del virus; sino que además atentan contra sus derechos territoriales y humanos.  

Hasta el 23 de junio de 2020, la Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana (Confeniae) reportó 649 casos activos de coronavirus, 112 casos recuperados, 622 sospechas y 34 fallecidos, dentro de las nacionalidades Kichwa, Achuar, Shuar, Siekopai y Waorani.

Fuente: CONFENIAE, MSP

Por las mismas condiciones geográficas de la Amazonía, el acceso a servicios de salud es disparejo, existiendo poblaciones que deben transportarse por prolongados períodos de tiempo y recorrer largas distancias para acceder a la salud pública. Esta es solo una de las razones por las cuales las medidas “convencionales” de respuesta al COVID-19, tales como el auto-aislamiento, y la falta de protocolos adaptados a contextos indígenas, resultan en una condición de vulnerabilidad acentuada.

En este contexto, una estrategia articulada que permita el acceso a los servicios de salud con pertinencia cultural y territorial es imprescindible para responder a la pandemia del COVID-19 en la Amazonía.. 

Con ese propósito, el programa Todos los Ojos en la Amazonía ha emprendido la construcción de la “Ruta de la Salud Indígena Amazónica”, una respuesta multiactor al COVID-19 con abordaje cultural indígena amazónico. 

¿Qué es la Ruta de la Salud Indígena Amazónica?

La respuesta al COVID-19 en la Amazonía aún debe ser fortalecida. Por un lado, la alta rotación de personal y las dificultades para el abastecimiento de requerimientos esenciales decanta en una limitación en la capacidad de respuesta para el tratamiento de casos sospechosos y confirmados de coronavirus.  

Por otro, la vigilancia epidemiológica -para identificar y aislar casos sospechosos-, así como la promoción de medidas de prevención y cuidado, necesitan ser adaptadas con pertinencia cultural democratizando la respuesta ante el virus, con una construcción participativa que asegure la apropiación de dichas medidas reduciendo el riesgo de contagio y propagación.

La “Ruta de la Salud Indígena Amazónica” busca resolver dichos problemas, a través de una estrategia amplia de dotación de pruebas, apoyo directo a organizaciones, articulación de acciones para no duplicar esfuerzos, y la construcción de un modelo de gestión –un paso a paso- operativamente aplicable de forma bidimensional: desde el sistema de salud y las realidades culturales de las comunidades indígenas. 

Gráfica explicativa de la Ruta de Salud Indígena Amazónica

Para su levantamiento, desde Hivos se ha conformado un equipo técnico de profesionales en las áreas de medicina, antropología, geografía y comunicación, que lideran un diálogo con representantes de los pueblos y comunidades locales de los territorios indígenas en los que trabaja el programa Todos los Ojos en la Amazonía; en coordinación con el Ministerio de Salud Pública, CONFENIAE, Alianza Ceibo, PSHA, COICA, FENASH-P, NAE, USFQ, la asesoría técnica de la Representación de la Organización Panamericana de la Salud en Ecuador y la articulación e intercambio con organizaciones de la sociedad civil que trabajan en la Amazonía ecuatoriana. Así, esperamos generar protocolos de respuesta adecuados, oportunos y pertinentes a las necesidades de salud específicas en la región amazónica. 

Para estos protocolos de respuesta, es fundamental entender cómo los pueblos y nacionalidades indígenas amazónicos entienden al COVID-19; así, una primera fase de la construcción de la ruta (en la que se encuentra actualmente) consiste en identificar los diversos relatos que cada comunidad maneja para el entendimiento de la pandemia, lo que permite generar modelos de respuesta más cercanos a su realidad.

A través del reconocimiento de estos relatos, se encuentran puntos de encuentro con los servicios de salud, identificando las necesidades técnicas para agilizar la capacidad de respuesta ante casos sospechosos y confirmados de coronavirus en la Amazonía. Así, además de fortalecer la aplicación de pruebas diagnósticas PCR y pruebas rápidas, se generan protocolos de respuesta inmediata a través de la vigilancia epidemiológica -sin perjuicio de una prueba de laboratorio confirmatoria-, para una correspondiente respuesta en términos de aislamiento, identificación de cerco epidemiológico y aplicación de tratamientos como la oxigenoterapia.

Siguientes pasos:

La construcción participativa de este modelo resultará en un mapa de riesgo, que representará gráficamente el paso a paso para el acceso a los servicios de salud en respuesta a la pandemia del COVID-19, con un enfoque cultural. 

Además, este modelo estará acompañado de materiales comunicacionales adecuados a las realidades de las diversas comunidades, con pertinencia cultural y lingüística, para, a través de promotores comunitarios de salud, difundir mecanismos de prevención y cuidado; herramienta fundamental para frenar la propagación del COVID-19.

Esperamos que este ejercicio se convierta en un modelo único de trabajo colaborativo entre la academia, la sociedad civil y el sector público para promover el ejercicio efectivo del derecho a la salud de los pueblos y nacionalidades indígenas del Ecuador, aplicable para otras enfermedades transmisibles y padecimientos médicos, contribuyendo a la construcción de un sistema de salud inclusivo, enfocado a los individuos y comunidades amazónicas.


El 25 de mayo de 2020, Hivos, a través de Todos los Ojos en la Amazonía firmó un convenio interinstitucional para el procesamiento de 1008 pruebas COVID-19 en la Amazonía ecuatoriana.