¿Por qué?

La Amazonía está llegando a un punto de inflexión. La selva tropical más grande del mundo, crucial para mantener el calentamiento global por debajo de 1,5 grados, ha perdido el 18 por ciento de su cubierta arbórea y ahora está emitiendo más carbono del que captura.

El aumento de las temperaturas, los incendios forestales y la deforestación hacen que el bioma tenga dificultades para producir su propia lluvia, lo que muestra signos de sequía.

Este escenario cada vez más preocupante está llegando a un punto sin retorno, acelerando la crisis climática y amenazando la supervivencia de más del 10% de todas las especies de plantas y animales de la Tierra y más de 400 pueblos indígenas, poseedores de saberes ancestrales y guardianes de la selva.
Conoce y comparte herramientas y recursos para proteger la cuenca amazónica y sus pueblos.

Los protectores de la Amazonía

Los pueblos indígenas y las comunidades locales que viven en la Amazonía desempeñan un papel crucial en la protección de la selva tropical y su biodiversidad de manera sostenible. Sin embargo, la presión sobre los pueblos indígenas y sus territorios es mayor que nunca:
deforestación, degradación de ecosistemas, extracción de recursos naturales, violaciones de derechos humanos e invasiones territoriales.
Todo esto se suma a una pandemia mundial que no solo afecta la salud de las comunidades indígenas y locales, sino que también agrava las amenazas existentes a sus territorios y recursos.
Responder a esta realidad cada vez más compleja exige cambios sistémicos urgentes que solo pueden lograrse mediante la colaboración de diferentes actores a todas las escalas. Ahí es donde entra en juego el programa
Todos los Ojos en la Amazonía.